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La sociedad contra los monstruos

La sociedad contra los monstruos

Hoy es un día para quedarse sin palabras, como tantos otros días, como por tantas otras mujeres. Pero precisamente por eso debemos buscar las palabras, no callar, no dejar de expresar nuestra repulsa, nuestra rabia, nuestra fuerza. ¿Dónde se esconden los monstruos? Viven entre nosotras. Seguramente se disfrazan de personas normales… Esto no es una lucha de hombres contra mujeres, ni de mujeres contra hombres. Esto es una lucha de la sociedad contra los monstruos. Existen, están entre nosotras/os… No sé cuál es la solución, pero esto parece una epidemia. Si no unimos nuestras fuerzas seguirán atacando. No toleremos ningún machismo, ni directo, ni indirecto, ni en forma de chiste… El machismo alimenta los monstruos, es su combustible. Hacer un comentario machista no te convierte en asesino, pero sí que sirve para encubrirlos, para justificarlos. Necesitamos que la justicia nos ampare; persiga y condene a los monstruos. Y para ello debemos gritar muy fuerte, TODAS Y TODOS. Porque la lucha es de la sociedad contra los monstruos. 

Persiguiendo el pasado – Mi primera novela

Persiguiendo el pasado – Mi primera novela

¿En qué se convierten los sueños cuando se vuelven realidad? Tengo mi primera novela entre las manos, y no sabría explicar la sensación. No quiero compararlo con un hijo/a, pero en cierto modo lo es. He gestado cada palabra con mimo y esmero, he vivido con cada personaje, respirado sus penas y alegrías… Empezó como un reto, pues aunque llevo escribiendo desde que fui capaz de sostener un lápiz, jamás había sobrepasado las 10 páginas… 150 era mi objetivo, todo un salto al vacío… Cuando pasé de la página 11 ya sentía cosquillas… Cuando llegué a 100 no me lo creía ni yo, y pronto superé la barrera de las 150 páginas… Fue en todo momento un viaje, una aventura, un amor… Estaba deseando llegar a casa y ponerme frente al ordenador, pensaba en lo que pensarían mis personajes, tomaba notas a todas horas para no olvidar las ideas.
Terminar la novela fue el colofón, cerrar el círculo, ponerle el broche… Mi mente bullía de emoción, cada día repasaba mentalmente una y otra vez la historia, para no dejar flecos, para encajar cada detalle.
Os contaría mil anécdotas de esta aventura, pues cada capítulo tiene guiños hacia mi vida, hacia el día a día que me rodeaba… Pero os lo iré contando poco a poco, por el momento os invito a leer este pedacito de mi.
Ya se puede encargar en las librerías, y te invito a venir a alguna de las presentaciones, y así comentarlo en persona.
Ya tenemos fechas: Jueves 13 Benidorm, Jueves 20 Valencia. ¿Quieres saber más? Guarda esas fechas y prontito te cuento más 😊
Esta aventura acaba de comenzar, y ahora queda lo mejor, compartirla con vosotros/as…💕 _

Desconecta para conectar

Desconecta para conectar

Y por un instante, se detuvo.

Tomó aire.

Y recordó

que una vez fue niño/a.

Que descubrió montañas.

Que se bañó en el mar,

saltando las olas.

Que la luna le vio jugar.

Que el sol doró su piel.

Y que no necesitaba wifi

para todas las cosas importantes de la vida,

como para los abrazos,

como para sonreír.

La vida es un juego de máscaras

La vida es un juego de máscaras

La vida es un juego de máscaras.

Y tú, ¿a quién juegas ser?

En una sociedad dónde los cánones están impuestos desde arriba, parece impensable salirse del patrón y no encajar a la fuerza en unos de ellos. Nos etiquetaron, sí, llevas marcada la frente, aunque no te pares a mirarte. Eres la hija que intenta satisfacer las expectativas de la familia, aunque ello conlleve traicionar tus instintos. Eres el trabajador que agacha la cabeza mientras tolera otra injusticia. Eres esa persona que finge una sonrisa para no afrontar la realidad. Eres la pareja que mira hacia otra parte para no reconocer la infelicidad. Eres la persona sentada en el sillón quejándose de tiempos mejores. Eres la lesbiana que se escusa con bisexualidad para complacer oídos y el gay que finge interés por las tetas. Eres el más hombre blasfemando sobre la falda de una mujer. Eres el fanático que le grita a la tele. Eres el machito del grupo insultando al más débil, o el compañero que sonríe con tal de no ser blanco de diana. Eres la mujer que critica a otra mujer por recelo. Eres quien mira de reojo a los inmigrantes porque en la tele dijeron que eran el enemigo. Eres la persona que se esconde tras una bandera, del color que sea.

Eres la persona que se pone una máscara al salir por la puerta de casa, para encajar en ese rol asignado, porque es mucho más fácil ser la hija dócil, el trabajador sumiso, el que no da problemas, la que no lleva la contraria y siempre sonríe, el fanático. Es más fácil echarle la culpa a otro, ser la pareja perfecta, no desentonar en la sociedad, ser el líder del grupo, la que mira por encima del hombro, el que en vez de razonar prefiere ajustarse a un discurso.

Es más fácil cumplir un rol que afrontar la realidad, quitarte la máscara y destapar tus verdaderos anhelos, mostrarte al mundo tal cual eres y desnudar tus ojos. Es más fácil encajar que romper el molde. Es más fácil ser una marioneta que ser valiente.

 

Fotografía: Carnaval de Berna, Suiza – Noelia Hernandiz

El aroma de la inspiración

El aroma de la inspiración

Si la inspiración tiene un aroma, debe ser a café. No cualquier café, claro, sino de los buenos, de esos que con el primer sorbo te remueven el paladar y te encienden las ideas.

La creación de mi novela está llena de olores a café, de horas frente al ordenador, de ilusión, de leer y releer, de incertidumbre y una canción, pero eso ya te lo contaré más adelante… Ahora, que cuento los minutos para que este gran reto en forma de libro cobre vida, sigo acompañado mis momentos con buen café, y cómo no, de buena compañía con quien compartirlo.