#DESDEMIVENTANA

Esta historia la escribimos entre todos y todas.
Esta cuarentena pasará a la posteridad. Este proyecto pretende ser una recopilación de historias personales, anécdotas, reflexiones, relatos, poesías y mucho más, de forma que entre todos y todas construyamos una memoria colectiva.
QUEREMOS ESCUCHAR TU HISTORIA. ¿NOS LA CUENTAS?

INICIATIVA PARA DAR VOZ A TODAS ESAS HISTORIAS ENCERRADAS ENTRE CUATRO PAREDES

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Puede ser verdadera o ficticia, prosa o poesía… Deja volar tu imaginación y forma parte de este vecindario.

 

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– Declaras que eres el autor o autora del texto y que haces uso libre del mismo.
– El tema del microrelato es libre, siempre siguiendo el hilo y la temática propuesta.
– La extensión máxima es de 200 palabras. (No se publicarán textos más largos).
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– El escrito no puede contener lenguaje ni palabras racistas, violentas, discriminatorias ni nada por el estilo.
– Queda reservado el derecho a no publicar el texto si no se cumple con las normas bajo el criterio de las responsables de la web.
– Puedes poner tu nombre real o escribir bajo seudónimo.
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– Enviando el escrito declaras que estás de acuerdo con las normas.
– Gracias por participar y formar parte de este vecindario de historias solidarias.

Una vez enviado tu escrito, lo revisaremos para comprobar que cumple con los criterios establecidos y lo subiremos en esta misma página en la zona: VECINDARIO, que encontrarás un poquito más abajo.

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RECUERDOS QUE ME SABEN A MIEL

El desenlace de un sentimiento oculto se ajustaba al daño, a una intuición, a uno mentira y a una muerte de un burdo amor. Así mismo, mientras la noche se me hacía larga y nefasta, solo podía pensar en las amarguras de él, y los recuerdos que me saben a miel.

Piel blanca, ojos cafés, nariz casi que perfecta, cabello oscuro, un aroma agradable en su cuerpo y un aire totalmente distante, el aire de quien hace la cosas porque tiene que hacerlas sin preguntar por qué el reglamento manda esto o aquello. Pero aún estando consciente de esto, me siento como una media luna, porque aquella tiene espacio para crecer, expandirse, llenar de luz toda su superficie, antes de la inevitable decadencia, antes de la linda sonata y un amor sin frecuencia.

María Sénchez

@maria.salcedosan, Ibagué, Colombia

QUERIDO 2020

Querido 2020:

Cuando llegaste a nosotros, hace apenas tres meses, no nos imaginábamos las sorpresas que nos ibas a dar. Ese primer día de tu llegada todo era felicidad, buenos recuerdos de la noche anterior, del año anterior,…Todo eran promesas de esperanza, de buenas intenciones, de empezar lo que nunca empezábamos, o acabar aquello que nunca acabábamos…Además, muchos ya habíamos planeado vacaciones, imaginándonos en unos meses esquiando, o en la playa, o en un país muy lejano. Pero tú tenías un plan muy distinto, que en parte no hemos visto por ciegos, ya que, señales de aviso hemos tenido, y bien grandes.
Estamos aprendiendo a valorar la vida de otra manera. En apenas tres meses nuestra vida a dado un giro de 180 grados. Y, si la salud nos deja, vamos a aprovechar esta oportunidad que nos brindas. Los meses que nos quedan contigo son una incertidumbre. La lección la estamos aprendiendo; la vida quiere que nos relajemos, que estemos con nuestras familias, que cuidemos a nuestro planeta y que aplaudamos a nuestros semejantes. Volveremos a la normalidad, seguro, pero con un poquito más de humildad, que ya es mucho.

Zirtaeb

Benidorm, España

CARPE DIEM

El mundo se paraliza y nos da la posibilidad de sentir tan solo lo esencial. Nos ayuda a valorar los pequeños segundos de felicidad máxima que la vida nos brinda a diario y que antes nos pasaban imperceptibles. Ahora más que nunca vivir cada instante como si fuera el último, es la mejor receta para llegar a la felicidad. Je vous aime!

Núria

Valencia, España

UN DÍA MENOS

Hoy es el día número trece de la cuarentena. Nos queda un día menos.
Hace trece días que se ralentizó y complicó la vida para una gran parte de los habitantes del planeta.
Para otros la aceleró y complicó: personal sanitario, personal de servicios básicos y necesarios como los transportistas, personal de supermercados y de algunos más.
El resto vivimos confinados en nuestras casas con nuestras familias y nuestros miedos.
El miedo es libre, pero familia o amigos, se tiene o no se tiene, y yo pienso en estos días en esas personas que están solas, no solo por la cuarentena, sino que esto pasará y seguirán solas, como seguramente gran parte de su vida.
Pienso también en las personas que además de esta espada de Damocles que todos tenemos sobre nuestras cabezas que es el coronavirus, están sufriendo un cáncer, están recibiendo tratamiento de quimioterapia, han sufrido un ictus, se han roto la cadera,…Para ellos seguramente lo del virus está en segundo plano.
Seguramente haríamos todos bien en sin olvidarnos del problema no convertirlo en el centro de nuestra vida y nuestros pensamientos.
Esto pasará. Tiene que pasar. ¿Habrá servido para algo? ¿Será nuestro comportamiento más solidario? ¿Valoraremos mejor esta vida que es un gran regalo de la naturaleza o de Dios o de quien sea? ¿Cuidaremos mejor del planeta?

QueBedo

Alicante, España

ALMAS ABRAZADAS

Siempre se puede andar tan pegados como chicles o distanciados como continentes. Una distancia inexistente o unos kilometro eternizados. Personas que ni se conocen se saludan con besos. Parejas que no se aman duermen abrazados toda la noche. Seres enamorados son separados por grandes mapas. Pero nadie se pregunta el porqué. Será que intentamos poner un parche en la distancia? Por qué aunque estemos todo el tiempo tan cerca estamos realmente lejos? En estos tiempos uno obligatoriamente reflexiona. Reflexiona respecto a esos cuerpos y a esas almas desencontradas. Ahora que muchos balcones nos están separando, puedo decirte que nuestras almas están abrazadas.

Azul

@azumenghi, Buenos aires, Argentina

EL PRESENTE NO EXISTE 

Abres los ojos lo primero y segundo la ventana. Observas a través de ella, pero ni siquiera eso te reconforta. Buscas complacerte viendo pasar a la gente por el animado vecindario en el que creías vivir, pero este cautiverio no es solo tuyo.

Es un día nuevo o al menos eso es lo que parece, pero en realidad es una copia exacta de lo ya vivido. El tiempo se ha roto y tú solo quieres empujar la manecilla para que se mueva más rápido, pero eso no es natural. Tu presente no existe y todo lo que vives pertenece a una especie de limbo que pensabas que experimentarías por primera vez el día de tu muerte. Solo te queda esperar a que tu vecindario reviva por escasos minutos y la intensa melodía de cacerolas acompañada de inocentes palmas se abra paso y se cuele por tu ventana, aunque esta esté cerrada. Solo te queda recordar el pasado. Solo te queda imaginar el futuro.

Alejandro Burrueco

@i.am_burru, Benidorm, España

SIN SALIDA 

Desde que empezó  esta hazaña, poco a poco empecé a desconocerme, estar sin salida, me ha puesto a pensar sobre lo bueno y lo malo que hacemos en el mundo; extraño en el silencio de mi habitación, esos días en los que podía ser libre, esa compañía que por esta causa alejó un poco. Pero todo no se ha perdido, sigo haciendo lectura en el interior de esta soledad, y esto ha sido mi compañía durante este silencio, sin embargo a pesar de lo duro de esta odisea, esta catástrofe nos ha demostrado que no hay poder humano que detenga esta batalla, que hasta los de las clases altas también pueden perder contra esta escena apocalíptica, por eso las clases sociales en esta situación no existen, todo ha sido igualdad desde que inició esta pandemia, y esto nos ha dejado un claro mensaje, que ya es hora de cambiar el mundo, de empezar a valorar y respetar lo que nos brinda la naturaleza, esa tranquilidad y esa paz que tanto queremos está en nuestras manos, necesitamos darle fin y tener un cambio, pero todo esto empieza con nosotros mismos y así  vamos a poder cambiar todo este infierno.

Santiago Arteaga F.

@santiago_arteaga4, Popayán, Colombia

REFLEXIONANDO

Coronavirus, se oye y se le ponen los pelos de punta a todos/as.
Me tocará a mi? A alguien que conozco? Sobreviviría si caigo enfermo/a
Animales de costumbres que reaccionan en masa sin saber porqué y con la incertidumbre de una enfermedad desconocida sin pensar realmente que el verdadero enemigo es el ser humano, que el miedo es pensar en cómo nos comportamos ante lo desconocido, a la incertidumbre.
Miro a mis hijos llenos de alegría y a la vez ingenuos a la catástrofe mundial, y su sonrisa y su ignorancia me dicen que en realidad solo puedes preocuparte por lo que puedes controlar, por lo que tienes delante de ti. Perdí mi trabajo pero no mi pasión por vivir, perdí mi libertad pero no mi afán por salir. Todo el año esperando a ir a España a visitar a mi familia y ahora los tengo igual de lejos que si viviera en el piso de enfrente…que cosas tiene la vida, y que aventura el poder vivirla. Busco alegría en gestos que damos por hecho y pienso que lo que duró, duró y estuvo bien lo que durara, porque sin esperanza, la vida no sirve de nada.

Un saludo a todos y manteneos fuertes y sanos!

Alejandro López

@nikohes, Abbotsford B.C Canadá

TRECE

Dicen que el trece es el número de la mala suerte. No creo que lo sea. La mala suerte no arranca sonrisas, ni congela respiraciones.
También dicen que todas las historias tienen un principio. Y sí, es cierto, pero los principios no siempre suceden en el primer capítulo. A veces, el tiempo simplemente tiene que pasar para que la historia comience.
Para mí, el día trece es el principio, aunque cada día anterior ya tiene un nombre, porque hacen que el trece sea el día Trece. Así, en mayúsculas, con la importancia que se merece.    
El día uno fue el del descubrimiento. ¿Cómo no la había visto antes? Estaba ahí, frente a mis narices. Y yo mirando siempre el Tinder, con las cervicales destrozadas buscando qué se yo que no tenía y esa pantalla me entregaría.
El día dos fue el del llanto. La vi derramar lágrimas emocionada, mirando al infinito sin saber que el infinito la estaba mirando a ella. 
Euforia, desasosiego, esperanza, coraje, frustración, enfado, impotencia, calma, rabia, perdición. Esos fueron los días siguientes al día dos.
Pero el día Trece todo cambió.

Sara López Moreno

@adventuresinclass, Benidorm, España

 QUÉ VEO DEL MUNDO

En estos días de cuarentena, mi ventana son mis ojos para el mundo. Veo que muchas cosas cambiarán, pero la naturaleza sigue viviendo. Toda mañana la mariposa aterriza en la flor, los pájaros cantan e el sol brilla. En algunos días la lluvia cae. Es tiempo de lluvia en mi ciudad, así mismo siempre sale el sol, para recordar que todo pasa. Son estas cosas que hacen creer en día mejores, porque ahora no puedo ver a mi amor, familia y amigos desde mi ventana, pero lo que veo llena mis ojos de vida e esperanza.

Vitória Reis Cordeiro

@vitoriareisc, Teresina, Brasil

UN TORBELLINO SIN FRONTERAS

Llegó como un torbellino que nos pilló indefensos frente al mundo, sin fronteras, y… el cielo se aclaró, pintándose de alas batidas en vuelo disfrutando del silencio de nuestro miedo.

Desempolvamos nuestros instrumentos y la música llenó el silencio con el lenguaje más universal. Comenzamos a escuchar el canto de los pajarillos en nuestro balcón, alegres porque por primera vez volaban sin contaminación, libres del mayor salvaje: el ser humano, ahora en su propia jaula, abatido.

Descubrimos que a pesar de tanta tecnología la mayor conexión llegaba al aplaudir desde nuestra ventana. Entonces empezamos a echar de menos los abrazos y las miradas a los ojos, la risa hasta la carcajada, y entendimos que leer lo que otros escribían era la mejor forma de salir de casa sin cruzar la puerta. Paramos, frenamos, empezamos a ver lo no urgente como banal, a sentirnos afortunados por todo lo que antes considerábamos de nuestra pertenencia normal.

Llegó como un torbellino que nos pilló indefensos frente al mundo y, sin embargo, al mundo lo dejó cargado de bellezas naturales que, hasta entonces, por nuestra falta de cordura, no nos había dado por cuidar. Y quizá, solo quizá… ese torbellino nos hará mejores personas.

Lourdes Jiménez

@lourdes_jimenez_garcia, Jaén, España

VOCES

Silencio, otro día más y sola en mi casa no se escucha más que el silencio.
Algunas personas anhelan ese silencio, yo no, día tras día sola hace que me escuche más a mí misma y a mis fantasmas. Cuando en la calle se oye el bullicio estoy mucho mejor, las voces de mi interior callan y también lo que dirían mis padres, mis fantasmas.
Con los años esas voces han sido más persistentes no sé si me benefician o me perjudican, no sé si me evitan males y peligros o si impiden que sea intrépida…
Aquel día, cuando le conocí hubiera dado cualquier cosa porque una de esas voces hubiera aparecido y me hubiera dicho: -«Aléjate, solo será un imán de problemas. «
El tiempo a su lado fue una verdadera aventura desde el minuto uno. Le conocí en el hospital, de aquella, yo trabajaba en urgencias y cuando llegó la ambulancia y le vi me quedé impresionada del alto nivel de su umbral del dolor, tenía el brazo destrozado de una caída de moto y apenas se quejaba.
Ya aparecen las voces de nuevo, ni se te ocurra pensar en él como alguien que te aportó algo bueno, no fue tan bonito, se vio desde el principio la clase de persona que era,…
Es horrible, mi cabeza no para y desde que él murió he revivido la historia de los dos mil veces, intentando entender todo lo que ocurrió.
Solo quiero silencio.

Anae

León, España

ENCRUCIJADA

Apoyado en la barandilla del patio de su casa, observaba los bancales de naranjos. El cielo nublado, plomizo. Hacía frío.

Él ya trabajaba antes de todo esto en casa. Salía poco. La despensa llena, siempre lo estaba. Todo lo que dependía de él, estaba controlado.

El aroma de azahar que le envolvía no lograba disipar cierta inquietud. Hasta ahora, estas cosas ocurrían fuera, en tierras lejanas, pero ya estaba por todos los sitios, también aquí, a nuestro lado, entre nosotros. Lo llamaran como lo llamaran, para él, solo tenía un nombre: Muerte. Así de serio era. Y sin saber si por el frío o por la aflicción, lo cierto es que temblaba.

Recordó una de las «Cartas morales a Lucilio» que versaba sobre lo inevitable del asunto y comprendió que la partida de ajedrez que todos empezamos a jugar cuando nacemos, estaba, cuanto menos, en un punto álgido. Se quedó pensativo.

Bien, de acuerdo. Mi casa será mi castillo, se dijo. Entró en casa y cerró la puerta del patio. Sus 15 minutos auto-impuestos para que le diera el aire habían pasado…

Juan Carlos

@moycano68, La Nucía, España, Europa, Planeta tierra.

 EL VIAJE

Oigo la lluvia desde mi ventana, la melancolía me sacude, voy a empezar el viaje.
Cierro los ojos, atento a la respiración, salgo de mi cuerpo y empiezo a elevarme, hasta ver mi mundo tan pequeño…
Me transporto hasta mi casa, ya en el interior puedo ver a mi madre, cuidando a la abuela junto a mi padre. Los observo mientras siguen con su vida como pueden, como todos ahora mismo.
Que ganas de poder abrazarlos, se me escapa una lágrima. Los llego a acariciar, todo va a salir bien.
Contento por verlos echo a volar, puedo sentir las nubes, esa libertad…
Y aterrizo en ese momento, tan simple como ése atardecer en ése sitio tan especial. Me vienen tantas personas con las que estar ahí… Me lleno de paz, sonrío.
Anochece y es hora de volver, vuelvo a mí, y gracias a esto Lu, gracias a ti, se acaba de arreglar mi día.

Un amigo

Alcalá del Júcar, España

EL OJO CON EL QUE SE MIRA

Desde mi ventana he visto muchos cambios en muy poco tiempo.

He visto cómo las risas se convertían en preocupación. He visto desaparecer a mi padre. También he visto la desesperación de mi hijo por no poder traspasar esa puerta que, ahora mismo, parece el armario de las Crónicas de Narnia, he visto el miedo a través de una llamada telefónica.

No obstante, también veo a mi pequeña de dos meses crecer y hacerse cada día más bonita, a mi hijo disfrutar de su papi y de su abu, veo caras de vecinos a las 8 de la tarde que nunca me había encontrado y veo cómo esa preocupación previa se convierte en coraje y, a la vez, en esperanza.

Veo unión y veo fuerza. Nunca me había parado a pensar cuántas cosas se pueden ver desde nuestras ventanas…

África Tonda Llinares

Benidorm, España

CUIDANDO DE MIS MAYORES

No sé muy bien que escribir…. Simplemente decir que soy tcae y me dedico al cuidado de los mayores en una residencia de ancianos…. Trabajo en el turno de noche…. Todos los turnos son duros pero la noche aún lo es más…..

Cada noche que entro lo único que intento es cuidarles de la mejor manera que puedo y que se yo…. Para mi son mis abuelines….. Desde que empezó todo esto mi vida es el trabajo y casa…. no recuerdo el tiempo hace que no veo a mi hijo y familia pero todo sea porque esto acabe pronto… Me siento muy sola en casa aunque tengo una niña perruna conmigo pero los necesito a ellos.. Pero se que esto es lo mejor ahora mismo… No sé si esto está bien… Solo quería explicar como me siento.. Adoro mi profesión… Adoro la geriatría..

Todo acabará bien.. Siempre fuertes

Marta

@marzuka17, Santander, España

TENGO MUCHO QUE HACER

Los días pasan rápido, las semanas pasan veloces… y los años son efímeros! Tengo mucho que hacer, mañanas quedamos… no, se me ha complicado, mejor la semana que viene… y así pasa el tiempo, posponiendo, dejando pasar momentos, risas, amigos, familia…

Y de repente ¡todo se para! Nos cortocircuitea la cabeza, no puede ser, ¡tengo mucho que hacer! Pero todo es mentira como dice la canción ¡no siempre lo urgente es lo importante! Y ves la importancia en los abrazos, besos, risas, conversaciones,en una buena salud… y te das cuenta de lo afortunada que eres, de lo que importa… de invertir el tiempo en ti y en los tuyos!
Por cierto… quería decirte que TE QUIERO, Y TE QUIERO MUCHÍSIMO… y eso? Nada, hace mucho que no te lo decía! Gracias por acompañar, gracias por elegirme, gracias por estar!

Iris

Valencia, España

 LLAMADOR DE ALMAS

A finales de febrero, no sé como ni en qué momento, pero de pronto los pilares más sólidos de mi mente se fueron derrumbando.

A cada paso que daba, cada día que llegaba, parte de esas viejas construcciones llamadas creencias se iban disolviendo, una por una, no les quedó más remedio que la rendición y entregarse al caos.

Y entonces, aún consciente de lo que esto implicaba, mi mente y corazón se armonizaron y me dije:

¡Qué lío! Y sin saberlo ni pensarlo mucho decrete:

«El mes de marzo es para ser tierra fértil, necesito salir de este ritmo, del bullicio de la gente y del ruido en mi mente, este tiempo es clave para mi, quiero encontrarme conmigo, escuchar mi alma, sólo así sabré bien que es lo que realmente quiero y como regalo vivir con mayor propósito».

Lo dije sin pensar que ese tiempo que tanto necesito llegaría a manos llenas y que por supuesto traería consigo como opciones un millón de temas.

– Ahora ¿Hacia dónde?- Pregunté.

– ¡Hacia adentro!- Me dijeron.

Agradezco infinitamente el profundo propósito de esta pandemia, que estoy segura va muchísimo más allá que enfermar a la humanidad y a la tierra.

Michelle Delgado Torres

@michelle_dtorres, Tecate baja California, México

AQUÍ

A través del cristal
se escucha el silencio.
Suele ser habitual.
El paisaje el mismo.

Primavera lluviosa.
Un coche.
Perros….
y gatos.

Las gotas resbalan y recorren mi ventana.
El viento hace sonar una barandilla. 
El sol lleva días escondido, refugiado tal vez.
Ya no salimos a pasear ni sacamos los paraguas.

El tiempo parece estirarse dentro de casa.
Hoy ha hecho frío.
Vuelvo a mirar el calendario.

Seguimos bien, gracias.
Venciendo la inquietud con templanza,
con presente,
creando el mañana.

Cgg

España

SÉPTIMO DÍA, PENSAMIENTOS DESORGANIZADOS

Hoy, por primera vez desde que esto comenzó, sentí paz.
Salí a la terraza y me relajé profundamente escuchando los sonidos de mi entorno: ladridos, pájaros, cigarras, algún que otro coche perdido en la lejanía, un portazo, una persiana, voces, la risa juguetona de un niño…

Todos ellos son familiares. Duermen en el fondo de mi subconsciente, y al escucharlos, viajo al pasado. Me transportan, de forma vívida, a mi infancia. Mi dulce infancia.

Aquellos años de seguridad, de protección, del calor de mis padres, de los gestos generosos de mis abuelos, de las chucherías después del parque, de inocencia y de juegos.

Ahora todo a mi alrededor se ha detenido. La vida se me hace extraña y desconocida. Fría. Pero por un fugaz instante, los sonidos me conectan de nuevo con el mundo. Me hacen sentir que éste sigue siendo, a pesar del dolor, mi hogar.

¿Quieren calmarme o quizás recordarme todo lo que tuve y había olvidado?

¿Volveré a sentir algún día la plenitud de aquellos años? ¿Se irá esta realidad hostil, dando paso a otra más bella y más segura?

¿O permanecerá este sello, de forma imborrable, para siempre en mi?

Hipatia

@hipatia55

DESDE MI BALCÓN

29 Años.
9 Operaciones.
1 Pandemia…

Desde mi ventana lo único que hago es pensar en ella, mi hermosa Dayha.
¿Estará bien?
Recuerdo aquel día, nunca me sentí más  viva, cuando estuve entre sus manos por vez primera.
Cuando la conocí, me hizo sentir que pesar de haber sobrevivido a tanto, era como un zombie, solo avanzaba por inercia, hasta que la vi.

En ese momento no creí posible una historia.
Ella, herida.
Yo, decepcionada.
Intenté con todo el amor, salvarla.
Y fue donde aprendí que cada quien tiene que sanar el dolor a su manera.
Sin embargo, tengo que darle crédito, me amó, besó todas y cada una de mis cicatrices, me enamoré sabiendo que no tendríamos final feliz.
Después de haber emigrado juntas, vivir tantas cosas, separarnos, volver, dejarnos.
Finalmente por razones del destino me tuve que marchar, confesandomé al irme que también se enamoró.
Aunque no fue suficientemente para decirme: quédate.
Lo único que quisiera hacer al terminar la cuarentena, es besarla.
Pero allí, parada, mirando la calle vacia y con el corazón hecho pedazos solo estaba segura de dos cosas:
Primera: Después del aislamiento no iba a buscarla.
Segunda: Iba extrañarle el resto de mi vida.

Roza Peña

@ivalis_28, Cali, Colombia

EL PROBLEMA

Esperaba de parte tuya por lo menos una palmadita en la espalda, algo que me hiciese sentir menos sola. Pero en cambio me llevaste a cometer la creación de mi egoísmo. A tu fallecimiento no fue del todo horrible, estaba mas alegre. Pero cuando quise hablar simplemente salió de mi murmullos, me faltaba el aire, todo estaba negro y todos callaron. Tú me dejaste secuelas y ansiedad y de mas.

De : mi Para : mis sentimientos

Xiomara Miranda Gomez

@xescorpion_mg, Argentina

ESTARÁS A LAS OCHO

No se conocían ni se habían visto antes. No se cruzaban para ir a trabajar o al bajar la basura, pero allí estaban siempre, a las ocho, aplaudiendo y uniendo sus miradas.

Todos los días se citaban, se miraban y se sonreían. Ese aplauso los descubrió, los unió. Él, se peinaba y se ponía su mejor sudadera; ella, se ponía sus lentillas y dejaba su pelo suelto.

¿Se reconocerían cuando todo acabase, sin una barandilla de por medio? No lo sabían. Mientras tanto, a las ocho cada día, tenían una cita.

Marta

@martalaprof, San Fernando (Cádiz), España

SIN TIEMPO

Desde mi ventana veo los días de lluvia y también los de sol. El mundo se ha quedado pausado, pero el día y la noche nunca llegan tarde a su cita. Los pájaros cantan más que nunca, o quizás es el silencio el que me hace escucharlos mejor. Hoy ya no tengo tiempo, literalmente el tiempo para mí ya no existe. Ya no distingo un día de otro por las horas del reloj, lo hago por los acontecimientos que experimento.

Percibo aromas de flores, que la primavera imparable hace brotar mientras paseo a mi perro por las calles solitarias, las cuales a menudo me recuerdan a una peli de terror después de un apocalipsis “zombie”.  Blacky no se entera, no sabe que el mundo se ha quedado sin tiempo y que para reanudarlo la humanidad está intentando arreglar todo lo que en un pasado no le pareció importante, hoy sí.

Todos los días cuando la noche cae, las calles se llenan de esperanza, y ahí estoy yo juntando el sonido de mis fuertes aplausos con el resto del vecindario, mirando a mi padre y a mi madre,  con una lágrima a punto de resbalar por mi mejilla y una humilde sonrisa que se asoma, mostrando su valentía.

Amparo Galindo

@ampy_89, La Nucía, España

SUPOSICIÓN

Supongo que todo viene al tiempo y del tiempo somos todos
…que la tierra se cansó de vernos marchar con prisa, de destruir y gritar, de odiar y olvidar;
Supongo que muchos creen que esto es un castigo por tanto daño que hemos causado.
…tanto egoísmo, tanto deseo de poder.
Que nos hemos acostumbrado tanto a la inmediatez que la paz nos altera, y que por primera vez el miedo vive en todos del mismo modo.
Supongo que ahora la importancia que tiene la vida del otro se ve reflejada en el cuidado que me tengo, y que observar cada mañana más clara, respirar un aire más ligero y escuchar las aves y el viento más que el sonido de la capital, no es en realidad un castigo.
Me gusta más bien suponer que la fragilidad en la que nos estamos viendo inmersos nos podría estar dando más vida – aunque sea de una manera distinta.

Paula Carballo

@pcarballo_, Guadalajara, México

Y DESPERTÉ

Y desperté, lo primero que hice fue coger el móvil, pero no funcionaba. Me levanté e intenté encender el televisor y el ordenador sin éxito. Me fui directamente a la puerta, pero al tirar de la manilla, esta no se abría. Empecé a sudar. Intenté calmarme respirando y tras varios minutos lo logré. Decidí tomar una ducha, disfruté como nunca del agua caliente y del aroma del jabón.

El tiempo parecía detenerse. Después me dirigí a la cocina para preparar el desayuno. Con calma lo saboreé como nunca antes lo había hecho. Poco a poco fui consciente de que una agradable sensación me invadía. Me levanté de la mesa y cogí un libro que hacía tiempo que quería leer. Empecé a sumergirme en él, imaginando al detalle cada escena de esa novela.

De repente, desperté en mi cama. Lo primero que hice fue coger el móvil y sí que funcionaba, de inmediato lo apagué. Y me quedé pensando. Fue entonces cuando me di cuenta de que había sido más feliz en mi sueño que en mi propia realidad.

Me levanté y fui directamente al baño. El agua caliente de la ducha empezaba a mojar mi cabeza.

Clara Aguaga

@claraguada, Valencia, España

 MÁS HUMANOS QUE NUNCA

Nos encontramos en días de confinamiento. Días que parecen durar más de 24 horas…
Habrá gente con síntomas de estrés, ansiedad, miedo, desesperanza, inquietud e incertidumbre, viviendo una serie de emociones que nunca había sentido y que, aunque parezca desafortunado, nos está haciendo ser más humanos.

Se nos había olvidado valorar las pequeñas cosas, los matices, los colores, los olores y la luz del sol que nos impide mirar al cielo. Y no solo eso, se nos ha olvidado valorar a las personas, el contacto humano, los besos y abrazos que a veces no damos por ser presos de nuestra cotidianidad.

Cuando todo esto termine, que será antes de lo que pensamos, no perdamos la humanidad, lo que nos hace sentir, ser y vivir. Mientras tanto, respira, sal a aplaudir todos los días, llora, ríe, baila, salta y habla.

Desarrolla tu humanidad.

Saldremos, y lo haremos más fuertes.

Sergio Vaquero

@sergiovdiaz, España

LOBO SOLITARIO

Tan triste soledad, que tener que hablarse a uno mismo en el espejo, con la esperanza de llegar a formar una manada.

Alex Valevich

@valevich20, España

BORRACHA

Estaba descalza e inconsciente de si misma, tenía el cabello rizado y estaba un poco loca (bastante) en su cabeza solo estaba el bailar y estar feliz, pero ese sentimiento pronto se volvió ira, cuando la chica de los labios rojos quien se veía más alta y linda que siempre llamó aquellos prohibidos y olvidados padres que al igual que ella, estaban un poco locos…

Ana María Sierra

@anamsierra_

LA ESPERA

Se que cuesta mucho esperar, es un proceso por el que tenemos que pasar.
Todos los días durante la espera se nos hacen infinitos, pero sigues teniendo la esperanza de que llegara eso que realmente estás esperando.

Conocí a alguien bastante especial, nos conocimos, compartimos, reímos, hasta que finalmente ocurrió ese efecto llamado enamorarse, yo me sentía muy insegura, ya que me conozco se lo inestable que puedo llegar a ser, sin embargo el tuvo mucha paciencia, pero fue muy fuerte lo que empezamos a sentir, ya lo nuestro fue más allá de solo vernos y besarnos, ya queríamos algo mas pasional, no niego que me sentí en las nubes, fue algo tan hermoso que cuando lo recuerdo me da hasta nervios…122

Por muchas cosas que pasaron, tuvimos que separarnos, él se fue a otro país y yo me quedé en Bogotá, estuvo un mes (diciembre) pero regresó.
Pasaron 3 meses en los cuales lloré mucho, no por él si no por no poder estar con él, realmente lo extrañé, pero gracias a esta espera puedo darme cuenta que es mas fuerte lo que siento y él está en mis planes… Nuestro rencuentro Fue algo Mágico.

Virgi

Bogotá

 EL PATIO DE LUCES

Son las 12.37, me dispongo a sentarme a leer en el sofá como cada día desde hace ya… ¿Una semana? No lo sé, he perdido la noción del tiempo.
Por unos minutos este es el único momento del día en el que el sol visita mi apartamento, en un sexto que tiene como única luz natural la de un estrecho patio de luces.
Nunca habría pensado que echaría tanto de menos algo tan simple como el sol acariciándome la piel.
Me voy a preparar un té, miro al cielo, «Lorenzo, ¿me acompañas?»

Miriam

@miriamlf_03, Barcelona, España

 CONFINAMIENTO

En este confinamiento
cree en ti, te estás construyendo.
No estás sol@ en este tormento.
Todo pasará y mejores momentos vivirás.
Ten paciencia y decencia. Hagamos leyenda.
¡Quédate en tu vivienda!

Alba

@albikiria, Valenica, España

CUARENTENA DE LIBERTAD 

Puedo entender ahora,
como no la ven.
Pero¡Está ahí!¿De verdad no la ven?
Alguien dijo:
– El mejor escondite es a la vista de todos-
Está por todos los rincones
¿Cómo no se dan cuenta?
Quizás sea
que hace mucho tiempo
creíamos ser libres
y ahora estamos encarcelados
entre las paredes de casa.
Hagámos un esfuerzo,
miremos a nuestro alrededor,
la libertad está
en los ojos de ese niño,
la libertad está
en la música de los balcones,
la libertad está
en las ganas de abrazar
a los que no se pueden.
Saquemos el valor
saquemos la fuerza
de quedándonos en casa,
sentir la libertad
de ganar la batalla
aunque no la veamos.

Poema de literópata

@literopata

EL LIVING

Empezó el otoño, fluye la cuarentena. En casa la música sigue sonando y los oídos más atentos a sus letras. Mientras tanto en la isla de la humanidad, la batalla de la alquimia recién arranca.

Los balcones de contrafrente siguen poco frecuentados y lo distintivo a la vista, son los habitantes usando pijamas como nuevo uniforme cotidiano. Las redes sociales explotan y las hojas de los árboles todavía no se tiñeron de marrón.

Cambiaron las reglas y el silencio parece ser la nueva voz. La computadora mental se desquicia un poco, no hay tanta gente alrededor con quien pelear, aunque las puteadas no faltan y siguen siendo una forma de descargar. Por unos días el living es la vereda y queda mucho por inventar. Las conexiones por videollamada bajan su señal. Tal vez para que la lujuria de abrazar se vuelva un hábito y no algo para pensar.

Daiana Belén

@manuscritosfugitivos, Argentina

LA CUARENTENA

Después de una semana y media de confinamiento debido a la rápida propagación del COVID-19, me sigue pareciendo esta pandemia una cosa increíble, de ciencia-ficción y terrible  pero hoy es la realidad. ¿Qué como lo superaremos? Pues procurando hacer lo que nos mandan y sobretodo quedándose en casa, hoy gracias a Dios tenemos montones de entretenimientos en nuestras casas, televisión con series, películas documentales, etc., niños con PlayStation para jugar a distancia con sus amigos, internet y también los libros que te pasan o que tienes y que no habías podido leer.

¿Qué hubiera pasado si esto hubiera sucedido cuando yo era pequeña? Cuando tan  solo teníamos la radio, libros (pocos) y juegos de mesa, hubiera sido tal vez más aburrido? Seguramente nos hubiéramos entretenido de otras muchas maneras, en mi casa por ejemplo cuando no había televisión como en la mayoría de las casas, escuchábamos la radio, yo recuerdo haber escuchado una historieta ‘Matilde, Perico y Periquín’ era sobre un niño que hacia travesuras, también me gustaba mucho jugar a las ‘Mariquitas’ aquellas muñecas recortables que les ponías diversos vestidos o jugaba a cocinitas o le hacía ropa a las muñecas. Lo hubiéramos aguantado también.

Mary Carmen Castro

Benidorm, España

CONCIERTO No.2

El Commendatore y der fliegende Holländer
coincidieron en este encierro
en las bambalinas de un teatro.
Empolvaron sus rostros,
atusaron sus pelucas,
terminaron de atar los jirones
que conformaban su atuendo.
Practicaron sus arias
«Estamos listos»;
sin temor al contagio
darían un espectáculo
para los suyos.
¿Los muertos? Sí
y los personajes de las óperas
recluidos en los libretti.

Javier Yániz Ciriza

@javieryaniz, España

DOBLE ACRISTALAMIENTO

En mi ventana, de doble acristalamiento, caen gotas de una mezcla de agua y lejía. Oficina de trabajo, epicentro de la defensa de un centro de acogida para personas sin hogar.

Décimo día de confinamiento. Todos los usuarios de la casa son hombres, con una media de edad de 55 años. Algunos tienen 70 años; algunos, menos de 30. Intento mantener la disciplina en las medidas de prevención contra el virus y, también, ser cercano con cada uno de las personas que acogemos.

Cabeza y corazón. No es un trabajo fácil. No es un momento fácil, para nadie. Mi turno comienza a las 9h00 y acaba a las 17h00. Retorno a casa, me encierro, por solidaridad y responsabilidad. Allí, en mi casa, también miro la vida pasar a través del cristal, de doble acristalamiento.

Johan Cruyff

España

DETRÁS DE LAS VENTANAS

No recuerdo cuanto tiempo llevo viviendo aquí, pero jamás reparé en las muchísimas ventanas que se ven desde la mía. Fachadas repletas de rectángulos, algunas con flores, otras con ropa tendida… ¿Qué esconden cada una?

Hoy de pronto se llenaron de aplausos, y descubrí, para mi asombro, que detrás de esos cristales hay vidas, historias, personas.

Quisiera saber la historia de cada una, y crear una red de palabras que nos ayude a pasar esta etapa.

Una cadena de microrelatos de ventana en ventana.

Luisa Garzón

@_luisa_garzon, Laussane, Suiza

Luisa Garzón

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